Construimos lo que los negocios peruanos necesitaban y nadie les daba
No somos una empresa de software que decidió entrar al mercado de inventarios. Somos gente que vio el problema de cerca y decidió resolverlo.
Nuestra historia
Cómo empezó Stokr
Vimos el problema
Bodegas cerrando sin saber si les faltaba mercadería. Farmacias perdiendo ventas por no saber qué tenían en stock. Ferreterías anotando en cuadernos que nadie revisaba. El mismo patrón en miles de negocios.
Buscamos soluciones
Los sistemas que existían eran caros, complicados o pensados para otros países. Pedían capacitación, contratos anuales y funciones que nadie usaba. No había nada simple, móvil y hecho para el negocio peruano real.
Lo construimos nosotros
Empezamos en enero de 2026. Producto por producto, pantalla por pantalla. Cada decisión la tomamos pensando: "¿el dueño de una bodega en SJL lo entendería sin que nadie le explique?"
Lo lanzamos
Febrero de 2026. Productos, inventario, compras, ventas, caja, reportes. Todo funcionando. Y seguimos mejorando cada semana — porque los negocios no esperan.
Lo que nos guía
Nuestros principios
Si no es simple, no sirve
Cada función que agregamos pasa una prueba: ¿la puedes usar sin que nadie te explique? Si la respuesta es no, la rediseñamos hasta que sí.
Tus datos son sagrados
Cada movimiento es inmutable. Cada negocio está aislado. No hay atajos, no hay "después lo arreglamos". La integridad de los datos no se negocia.
Primero el celular
La mayoría de nuestros usuarios no tienen computadora en el mostrador. Todo se diseña primero para pantallas pequeñas, después se escala a escritorio.
Para Perú, con contexto
IGV incluido, soles, Yape y Plin como métodos de pago, RUC de proveedores, zona horaria de Lima. No es un software genérico traducido — está pensado para acá.
Cómo trabajamos
Lo que nos hace diferentes
Te respondemos de verdad
Nada de tickets, bots o "te contactaremos en 48 horas". Nos escribes por WhatsApp y te responde una persona real que conoce el sistema. Si algo no funciona, lo resolvemos contigo, no con un manual.
Tu opinión cambia el producto
Las funciones de Stokr no salen de una oficina. Salen de conversaciones con bodegueros, farmacéuticos y ferreteros que nos dicen qué necesitan. Cantidades decimales, productos tipo servicio, unidades personalizadas — todo eso nació de un cliente real.
Diseñado para que lo entiendas tú, no un ingeniero
Cada pantalla, cada botón, cada mensaje se prueba con la pregunta: "¿lo entendería alguien que nunca usó un sistema?" Si hay que explicarlo, lo rediseñamos. La tecnología tiene que desaparecer — solo queda tu negocio funcionando.
Tus datos son solo tuyos
Cada negocio está completamente aislado. No compartimos datos entre organizaciones, no vendemos información, no hay acceso cruzado. Los movimientos de inventario son inmutables — nadie puede alterarlos, ni siquiera nosotros. Backups diarios automáticos.
¿Listo para dejar de adivinar?
Únete a los negocios que ya saben exactamente lo que tienen, lo que venden y lo que les queda.